En el marco de la conmemoración de Semana Santa, donde aumenta significativamente el consumo de productos del mar, especialistas hacen un llamado a la comunidad a tomar precauciones para evitar enfermedades alimentarias y disfrutar de estas fechas de manera segura.
La académica de la carrera de Nutrición y Dietética de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Antofagasta (UA), Viviana Pacheco Muñoz, explicó que uno de los aspectos más importantes al momento de comprar pescados y mariscos es verificar su frescura.
“En el caso de los pescados, los ojos deben ser brillantes y salientes, las agallas de color rojo intenso y la carne firme. Además, el olor debe ser suave, similar al del mar, nunca fuerte o desagradable”, detalló. En cuanto a los mariscos, enfatizó que “las conchas deben estar cerradas o reaccionar al golpearlas; si están abiertas y no se cierran, es mejor descartarlas”.
Evitar riesgos sanitarios
La especialista de la UA recalcó que adquirir estos productos en el comercio formal es clave para resguardar la salud. “Comprar en lugares autorizados asegura que se ha mantenido la cadena de frío y que existe control sanitario. En el comercio informal hay mayor riesgo de contaminación, presencia de bacterias o incluso toxinas marinas”, advirtió Viviana Pacheco.
Entre los principales peligros se encuentran enfermedades transmitidas por alimentos, como la Salmonelosis, además de intoxicaciones asociadas a mariscos contaminados.
Mantener la cadena de frío
Otro aspecto fundamental es el traslado y almacenamiento de estos alimentos. La académica recomendó llevar siempre una bolsa térmica o cooler al momento de la compra y no superar una hora sin refrigeración.
“Lo ideal es comprar pescados y mariscos al final, refrigerarlos inmediatamente al llegar a casa y, si no se consumirán dentro de 24 horas, congelarlos”, explicó la académica.
Cuidado en la manipulación en casa
Uno de los errores más frecuentes en la cocina es la contaminación cruzada. Utilizar la misma tabla o utensilios para alimentos crudos y cocidos puede generar riesgos.
“Lo recomendable es usar tablas separadas o, en su defecto, lavarlas muy bien entre usos. También es fundamental lavarse las manos constantemente y no reutilizar platos que estuvieron en contacto con alimentos crudos”, indicó Viviana Pacheco.
El mito del limón
Respecto a una creencia muy extendida, la especialista aclaró que el jugo de limón no reemplaza la cocción.
“El limón cambia la textura y color del pescado, pero no elimina bacterias ni parásitos. Solo la cocción a más de 70 grados asegura que el alimento sea seguro para el consumo”, enfatizó la académica del Departamento de los Alimentos y Nutrición de la UA, Viviana Pacheco.
Opciones más saludables
Durante estas fechas, también es común el consumo de frituras. Sin embargo, la académica recomendó optar por métodos de cocción más saludables.
“Preparaciones al horno, a la plancha, al vapor o al papillote permiten conservar mejor los nutrientes y reducir el consumo de grasas, evitando riesgos como enfermedades cardiovasculares”, señaló Viviana Pacheco.
Recomendación final
Finalmente, la especialista hizo un llamado a la comunidad a adoptar medidas simples pero efectivas, entre lo que destaca, “lo principal es preferir productos frescos, comprarlos en lugares establecidos, mantener la cadena de frío y consumirlos bien cocidos, especialmente en grupos de riesgo como niños, embarazadas y adultos mayores”.
Con estas recomendaciones, es posible disfrutar de una Semana Santa segura, cuidando la salud y la de toda la familia.