El Gobierno de José Antonio Kast decidió retirar desde la Contraloría la resolución que adjudicaba la consultoría para el desarrollo del proyecto de tren entre Valparaíso y Santiago, generando críticas desde la oposición, que calificó la medida como un retroceso para la conectividad y el desarrollo regional. La diputada del PC, Karol Cariola, calificó esta medida como un claro retroceso.
Desde el Ejecutivo, el ministro de Transportes, Louis de Grange, defendió la decisión argumentando la necesidad de priorizar el gasto público ante el déficit heredado:.
La iniciativa contemplaba la licitación de un estudio integral con un presupuesto superior a los 15 mil millones de pesos, el cual ya se encontraba en la etapa final de toma de razón. Este proyecto ferroviario buscaba concretar una conexión directa entre ambas ciudades, considerada clave por autoridades locales y habitantes de la región de Valparaíso.
El proyecto contemplaba un trazado de 172 kilómetros, con paradas en zonas como La Calera, Limache y Viña del Mar, y estimaba un tiempo de viaje de una hora y media. Además, se proyectaba que estuviera operativo hacia 2030, beneficiando a diversas comunas intermedias y fortaleciendo la conectividad entre la capital y la costa.